miércoles, 16 de noviembre de 2022

DESDE EL FONDO DE LAS RUINAS

 DESDE EL FONDO DE LAS RUINAS

Aquelarre bajo flores es uno de los pocos blogs en homenaje a esta formación que inició sus presentaciones como “Starc, García, Del Guercio y González Neira”.

Tal vez este blog no es reconocido por sus pocas entradas (publicaciones)  2018 (1), 2011 (5), 2010 (4) y 2009 (2).

Por ello, paso a paso intentaré reconstruir los contenidos de este blog siguiendo las distintas publicaciones sobre Aquelarre.

Final y comienzo: 1971

Luego de la separación de Almendra y el mito de su multiplicación,[1] Héctor Starc cuenta el inicio de su vinculación con los ex Almendra: Emilio de Guercio y Rodolfo García: [2]

Desde el último verano, Zappa - Bola de Ruido - Starc se ha unido, más o menos formalmente, con dos ex Almendra: Emilio de Guercio y Rodolfo García. Por el momento están formando la base de una banda que aflorará dentro de algunos meses. No obstante, en trío y quizás con algunos invitados, piensan grabar un long play donde quizás naya algunas bandas en vivo.

Pelo: ¿Cómo fue que empezaste con dos de los ex Almendra?

Starc: En el festival B. A. ROCK del Velódromo me conocí con Rodolfo García. Creo que como en ese momento Almendra se estaba desarmando, Rodolfo me preguntó si quería hacer un par de zapadas con él y con Emilio porque tenían intenciones de formar un grupo, ya que Luis Alberto Spinetta y la "Avispa" (se refiere a Edelmiro Molinari) se iban a formar un conjunto por su lado. Les dije que sí y tocamos varias veces juntos. Desde el principio la idea fue formar una banda con caños y todo eso. No queremos quedarnos en el asunto del trío.

Pelo: ¿Y vos sinceramente crees que este nuevo intento va a durar?

Starc: Nuestro propósito no es durar; queremos hacer música. Si algún día se termina no importa: será porque ya habremos hecho la música que temamos que hacer.

En 1971, Starc, García, Del Guercio y González Neira son anunciados para el B. A. ROCK II: “Estos cuatro elementos (entre los que figuran los otros dos de Almendra) pondrán en marcha su autodenominado "rock experimental". Una etapa previa a la formación de una futura gran banda”.[3]

La crónica de su actuación, el sábado 20 de noviembre de 1971 fue, “Para muchos, este grupo que debutaba en B. A. ROCK, fue la gran revelación del festival y, quizás, el de mejor sonido y ajuste. Todos músicos experimentados, supieron conformar a los exquisitos y a los amantes del ritmo. Esta agrupación, de seguir así, será seguramente uno de los grandes conjuntos del próximo año. Tienen algunas armas: un baterista impecable, dos buenas voces y mucho swing, mucho golpe en la guitarra y el bajo”.[4]

Gracias al blog A estos hombres tristes y otros colaboradores, se pudo conservar el registro del tema “Miren a ese imbécil”.[5]

 

Antes de finalizar el año Aquelarre y otros se presentan en el teatro Pueyrredón de Flores, el 18 de diciembre, la revista Pelo en la nota “Los grandes recitales” subtitula “La noche de Aquelarre”:[6]

El sábado 18 en el barrio de Flores (cine Pueyrredón) se convirtió, realmente, en un hit para la música rock local: allí se presentó el grupo Aquelarre, una de las mayores esperanzas para el próximo año. Este conjunto, ahora denominado así, es el mismo con el que Emilio del Guercio y Rodolfo García (ex Almendra) trabajaron informalmente durante los últimos meses del año con la colaboración de dos grandes músicos locales: el guitarrista Héctor Starc y el pianista Hugo González Neira.

En la misma reunión actuaron previamente Luis Alberto Spinetta, como solista; Edelmiro Molinari, en el mismo rol y Gabriela , acompañada por un dúo de violas (Molinari y David) y una armónica (Luis Gambolini).

Los dos demostraron no estar demasiado seguros con lo que están haciendo y tocaron (muy de relleno) porque tenían ganas de tocar, no porque tuvieran algo fundamental y coherente pare ofrecer. Gabriela, bastante más ordenada y con una línea definida, no tuvo tampoco una noche feliz, seguramente debido a la incomprensible modificación de su grupo (en B. A. ROCK fue electrónico y aquí acústico). Pudo salvar la presentación pero su actuación fue, evidentemente, insegura.

Pero la noche no estaba perdida para las ochocientas personas que habían asistido: en la segunda parte se presentó Aquelarre reiterando, quizás con mayor esmero, algo que ya había adelantado en el festival del Velódromo: ser poseedores de un auténtico sonido nuevo y portadores de un planteo diferente dentro de la escena argentina, alejado de camelos conscientes o inconscientes, carentes de misterio y misticismo, para favorecer la real comunicación musical.

La conjunción del piano eléctrico y el bajo con los formidables arrequives de la guitarra y la batería están anticipando que Aquelarre, su música, puede ser la gran revelación, no sólo de un nuevo sonido, sino de una flamante etapa de maduración y seriedad dentro del rock nacional.

Anecdóticamente el festival tuvo suspicacias: algunos policías paseándose por la sala y un repentino final porque el plazo de alquiler había expirado: hubo conatos de gresca entre organizadores y propietarios pero finalmente no pasó nada y la gente se quedó apenas con cuatro ternas de Aquelarre, que de todos modos sirvieron pare verificar que se está ante uno de los más grandes grupos de los últimos años.

 

La seguimos en 1972



[1]    17 de mayo Almendra en Nueva York, pelo 54, La separación de Almendra, http://files.revistapelo.com.ar/pdf/008.pdf, página 12, Sábado 14 nov 1970 Almendra en B. A. ROCK I, http://files.revistapelo.com.ar/pdf/010.pdf, Almendra (Causas visibles y lamentables), http://files.revistapelo.com.ar/pdf/012.pdf, página 10, el mito de la multiplicación ... página 55, el testamento … (1971?)

[6]    http://files.revistapelo.com.ar/pdf/021.pdf (páginas 16 y 17, fotos)