sábado, 26 de noviembre de 2011

RNS Prólogo I






“Hasta que no te pase a vos, no vas a entender,siempre así, tan egoístahasta que no te pase a vos, no vas a entender,clásico individualista.Decido que no te quiero escuchar,decido no formar parte de tu plan,cuantos ríos de sangre han de correr,tanta muerte ya, tanto horror, tanta injusticia
cuanto tiempo para reconocer que la historia es,otra vez y todo de vuelta.Deciles que no les sirve luchar,decime que no me sirve luchar …si estaba en el Cordobazo hace tiempo atrás,y estaba en el Rosariazo y en Tucumán.Espíritu setentista vuelve hoy,gente que no puede decir:hey, hey, no te metas.En Neuquén resiste Zanónlucha obrera, movilizaciónlos bastones acechan, también voy yo”
(Setentistas, Attaque 77)


Prólogo I
Lo que vimos y escuchamos, vivimos. A propósito de la celebración de los 40 años de rock nacional (el LP de Los Gatos Salvajes en 1965 es considerado el hito fundacional, otros toman como punto de partida el simple “Rebelde” de Los Beatniks, publicado en junio 1966) decidimos rescatar nuestra historia, que transcurre de manera muy intensa en una década también intensa.
Esta intensidad que referimos desearemos reflejarla en cada capítulo, para el cual tendremos más de una imagen, palabra y sonido que marcaron nuestras distintas vivencias.
¿Que pretendemos compartir con estas líneas?. Básicamente historias que atesoramos por formar parte de nuestra adolescencia y que día a día nos acompañan con un dejo de melancolía a veces, y otras con esa sensación de alegría por haber sido protagonistas de una etapa muy importante para el rock y para el país.
Buscaremos rescatar anécdotas, detalles (hasta un listado de simples que pasaron por nuestras manos), y porque no una explicación a este fenómeno que se inició vanguardista y contestatario y, culminó masivo y cuasi domesticado.
¿Un libro del montón?. En cierta medida sí, porque intenta partir de una prolija recopilación de diversos documentos sobre los cuales se apoyan la mayoría de los libros sobre rock nacional, incluyendo los títulos de los capítulos. Lo que aparta posiblemente del resto es el fatigoso ejercicio de memoria puesto para reconstruir historias sobre hechos que apenas fueron registrados en la evocación colectiva.
Casi 30 años después surge la necesidad de un nuevo epílogo, fundamentado en la transversalidad generacional o el entrecruzamiento vivencial en torno al rock nacional: el Quilmes Rock II y la masacre de Cromagnon. Es por ello que una de las metas propuestas fue culminar este libro con un futuro reportaje desde la cárcel a Ibarra.

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